
El presidente de la asociación, José Ramón Blázquez, participa en un foro de análisis sobre el nuevo ciclo inmobiliario, señalando la falta de financiación de suelo y el incremento de costes como los principales frenos para la vivienda asequible.
Murcia, 6 de mayo de 2026 – La Región de Murcia se encuentra en un punto de inflexión inmobiliario. Así se ha puesto de manifiesto en la última edición de los ‘Diálogos Murcia Plaza’, organizada en colaboración con Omala Residences, donde expertos del sector e instituciones han analizado los desafíos que impiden a jóvenes y familias de clase media acceder a un hogar.
Durante su intervención, José Ramón Blázquez, presidente de APIRM, ha sido tajante al describir la situación actual como una «tormenta perfecta». Blázquez ha subrayado que los promotores se enfrentan a una realidad compleja donde los precios finales no bajan porque la estructura de costes no lo permite.
«No vendemos más barato porque no se puede. No hay financiación para el suelo ni para las obras de urbanización y no hemos prestado suficiente atención a las infraestructuras», ha señalado el presidente de APIRM.
El foro ha contado también con la participación de Juan Rodríguez Jiménez (COAMU), quien ha destacado que, pese al repunte en los visados de obra nueva previstos para este 2026, la oferta sigue sin cubrir la creación neta de hogares. Por su parte, Ricardo Maldonado (Grupo Gesvalt) ha alertado sobre el incremento de precios en la Región y la presión que ejerce la llegada de inversión extranjera, un fenómeno que desplaza a la población local del mercado.
Como vía de solución, José Francisco Lajara, secretario general de la Consejería de Fomento, ha avanzado los detalles de la futura Ley de Vivienda Asequible regional. Este marco normativo busca recuperar el modelo de vivienda protegida con precios limitados pero adaptados a la realidad del mercado, garantizando que los proyectos sean viables para los promotores.
Desde APIRM se valora positivamente la creación de estos marcos legales que buscan ofrecer un equilibrio entre el margen de beneficio necesario para la actividad empresarial y la necesidad social de vivienda.